ASPECTOS ARQUETÍPICOS
El bailarín sugiere que se trata de un ser andrógino, en quien se combinan y se integran lo masculino y lo femenino.
El sí-mismo es el centro de nuestro equilibrio psíquico. Cuando perdemos
contacto con el bailarín que llevamos dentro, perdemos nuestro
equilibrio. Cada vez que perdemos el contacto con la naturaleza (con
nuestra naturaleza interior) experimentamos muy dentro de nosotros una
sensación de inferioridad. Estar en contacto con el sí-mismo, dice JUNG,
es no sentirse ni inferior ni superior.
La guirnalda que rodea al bailarín indica la interacción de todos los
aspectos de la naturaleza, consciente e inconsciente, para formar un
mundo contínuo e integrado. Dentro del espacio formado por las
guirnaldas el bailarín se siente enmarcado y protegido. Ese espacio es
vivo, natural y total. Coloca al bailarín aparte de todo lo que es falto
de sentido e insustancial, de todo lo que no le pertenece. Tiene
espacio suficiente para moverse, su propio espacio, dentro del cual es
libre de expresarse sin esfuerzo.
Aquí el consciente y el inconsciente están unidos y el instinto y el
espíritu vuelan juntos como un ser cuyo conocimiento comprende e incluye
a los dos.
La forma de la guirnalda es elíptica y recuerda la vulva o lo labios de
la vagina entre los cuales, con el nacimiento de un nuevo ser, ahora
completo, emerge un mundo nuevo de luz y de aire.
La elipse tiene dos focos, uno arriba y el otro abajo, sugiriendo que
son mitades que van a encontrarse para formar una totalidad.
El bailarín se mueve a través de la vida ordinaria de una manera
natural, espontánea e integradora. Es un ser humano desnudo que no
pretende ni se propone nada más que ser él mismo. No está fijado ni por
el pasado ni por el futuro, moviéndose al ritmo del presente mutable.
Como subraya JUNG, permanecer en contacto con el sí-mismo no significa
estar separado del mundo ni desinteresado de él. Uno sigue reaccionando
emocionalmente, pero lo hace a un nivel más profundo.
En El Mundo por primera vez se representa simbólicamente "la totalidad
de la creación": la tierra, las plantas, los animales, las aves, el
hombre y el ángel. El bailarín no es simplemente la suma de todos sus
aspectos, sino más bien la quintaesencia, un estado del ser más allá de
las cuatro dimensiones de la realidad ordinaria.
No está ligado a ninguna norma de comportamiento impuesta, no es
marioneta de ningún "ismo" ni culto. Es libre de moverse a su propio
ritmo individual, dentro de los confines del espacio que le pertenece.
Mientras mantenga el contacto con las cuatro esquinas, se moverá
espontáneamente en el presente, seguro en el conocimiento de que su
reacción de hoy está en armonía con la de ayer, puesto que ambas
proceden de su centro más profundo.
La idea de "ánima mundi" coincide con la del inconsciente colectivo, cuyo centro es el sí-mismo.
La individuación no es aislamiento. La autorrealización de un individuo
invariablemente cambia a aquellos con los que vive y esto afectará a la
comunidad, dando como resultado cambios en la sociedad.
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[20] EL JUICIO (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
Psicológicamente hablando, representa el llamado a una nueva dimensión de conocimiento, hasta aquí desconocido. Por primera vez una figura humana se enfrenta a la fuente de iluminación. Percibe y oye esa llamada conscientemente.
Un hombre y una mujer dan la bienvenida a aquel que estaba muerto a una njeva vida.
El Juicio anuncia el comienzo de un nuevo orden. Una nueva interacción entre el consciente y el subconsciente.
Tanto si el Héroe hizo un viaje al exteriormcomo si lo hizo al interior, regresa de él muy distinto de como se fue. Lo mismo ocurre con aquellos que dejó atrás. Cuando alguien renace, todos los que le rodean despiertan a una nueva vida.
El que nos parció "perdido" y "muerto" regresa renovado de cuerpo y de espíritu.
El cuarteto está formado por las dos funciones racionales (pensamiento y sentimiento) y las dos irracionales (intuición y sensación).
En alemán, el verbo REDIMIR quiere decir literalmente "dejar libre de atadura". La liberación de las fijaciones no supone la libertad de todos los cuidados y problemas. Cada vez que redimimos algo, hemos de pagar un precio por ello.
El aumento de conocimiento le proprcionará inevitablemente un aumento de responsabilidad. Ahora debe enfrentarse al desafío de una nueva luz.
Éste aumento de conocimiento trae consigo no sólo una ampliación de las áreas de elección sino también una agudización del sentido de responsabilidad. Si fallara con estas nuevas obligaciones podría encontrarse de nuevo en la prisión. Ser redimido es un honor, significa ser sometido a una nueva vocación. Dice JUNG: "Quien tiene una vocación, oye la voz del Hombre interior"
Si se niega a hacer frente a este desafío, volverá a caer de nuevo en el calabozo del que quizás nunca más saldrá.
Cuando la líbido abandona el mundo superior de la luz, sea por decisión o por perdida de energía vital, se hunde de nuevo en su propia profundidad, en la fuente de donde una vez surgió, volviendo al punto de escisión, al ombligo, a través del cual entró una vez en nuestro cuerpo (JUNG)
Psicológicamente hablando, representa el llamado a una nueva dimensión de conocimiento, hasta aquí desconocido. Por primera vez una figura humana se enfrenta a la fuente de iluminación. Percibe y oye esa llamada conscientemente.
Un hombre y una mujer dan la bienvenida a aquel que estaba muerto a una njeva vida.
El Juicio anuncia el comienzo de un nuevo orden. Una nueva interacción entre el consciente y el subconsciente.
Tanto si el Héroe hizo un viaje al exteriormcomo si lo hizo al interior, regresa de él muy distinto de como se fue. Lo mismo ocurre con aquellos que dejó atrás. Cuando alguien renace, todos los que le rodean despiertan a una nueva vida.
El que nos parció "perdido" y "muerto" regresa renovado de cuerpo y de espíritu.
El cuarteto está formado por las dos funciones racionales (pensamiento y sentimiento) y las dos irracionales (intuición y sensación).
En alemán, el verbo REDIMIR quiere decir literalmente "dejar libre de atadura". La liberación de las fijaciones no supone la libertad de todos los cuidados y problemas. Cada vez que redimimos algo, hemos de pagar un precio por ello.
El aumento de conocimiento le proprcionará inevitablemente un aumento de responsabilidad. Ahora debe enfrentarse al desafío de una nueva luz.
Éste aumento de conocimiento trae consigo no sólo una ampliación de las áreas de elección sino también una agudización del sentido de responsabilidad. Si fallara con estas nuevas obligaciones podría encontrarse de nuevo en la prisión. Ser redimido es un honor, significa ser sometido a una nueva vocación. Dice JUNG: "Quien tiene una vocación, oye la voz del Hombre interior"
Si se niega a hacer frente a este desafío, volverá a caer de nuevo en el calabozo del que quizás nunca más saldrá.
Cuando la líbido abandona el mundo superior de la luz, sea por decisión o por perdida de energía vital, se hunde de nuevo en su propia profundidad, en la fuente de donde una vez surgió, volviendo al punto de escisión, al ombligo, a través del cual entró una vez en nuestro cuerpo (JUNG)
[19] EL SOL (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
La vida ya no es un desafío, sino más bien una experiencia para ser disfrutada. Es un mundo donde podemos recuperar la espontaneidad perdida que nos es inherente. Descubrimos de nuevo la armonía interior.
Si damos afecto y atención a los niños de la carta, ellos abrirán nuestros ojos a un nuevo mundo dentro del mundo conocido. Es una nueva manera de experimentarlo.
El jardín cerrado del Sol, como un arenero, define un área limitada, pero libre, dentro del que los niños pueden jugar libremente sin miedo de daño o censura. Un lugar donde todo lo oscuro u oculto puede ser traído a la luz. Son los instintos opuestos (representados anteriormentee como bestias aulladoras), transformados en niños desnudos.
Los niños simbolizan algo recien nacido, vital, experimental, primitivo y completo. No son conscientes de sí mismos: cuando uno es consciente de sí mismo se siente lleno de dudas, dividido. Tiene un censor interior que somete a escrutinio toda acción y palabra, matando toda creatividad espontánea.
Cada uno de estos niños está en armonía consigo mismo, se mueve en armonía con su compañero y con la naturaleza toda. Juegan en un lugar vallado, asegurandomde esta manera que las visiones que puedan conseguir no se derramarán ni serán ahogadas por ninguna invasión procedente del inconsciente.
Aquí, cuerpo y alma son representados como iguales y cada uno de ellos demuestra con un gesto un amor compasivo por el otro.
Los rayos del Sol se presentan como formas alternas de agua, lanzas y ondas serpenteantes que representan al creador como no totalmente benéfico, sino también como encarnación de los opuestos, que incluye la idea del calor energético de las quemaduras del Sol.
El Sol luce pleno y constante. Nos muestra totalmente su rostro.
Cuando la relación del hombre con la naturaleza se rompe, el mundo se vuelve estéril, oscuro, frío y desolado, como si no saliera El Sol.
El número del Sol (19) puede ser reducido a 1, es una carta "semilla" que señala el final de una fase de desarrollo, dando comienzo a una nueva.
El Sol nos anuncia un nuevo estadio de iluminación y nutrición. Es un tiempo de cumplimiento. La Estrella y La Luna representaron un período de depresión profunda. Aquí, ahora, El Sol nos anuncia un resurgimiento hacia la luz.
Esta carta representa el momento en que el Héroe, habiendo abandonado el mundo de las opiniones estériles y de los dogmas formales, da un paso adelante hacia el mundo soleado de la experiencia directa y del conocimiento puro.
La vida ya no es un desafío, sino más bien una experiencia para ser disfrutada. Es un mundo donde podemos recuperar la espontaneidad perdida que nos es inherente. Descubrimos de nuevo la armonía interior.
Si damos afecto y atención a los niños de la carta, ellos abrirán nuestros ojos a un nuevo mundo dentro del mundo conocido. Es una nueva manera de experimentarlo.
El jardín cerrado del Sol, como un arenero, define un área limitada, pero libre, dentro del que los niños pueden jugar libremente sin miedo de daño o censura. Un lugar donde todo lo oscuro u oculto puede ser traído a la luz. Son los instintos opuestos (representados anteriormentee como bestias aulladoras), transformados en niños desnudos.
Los niños simbolizan algo recien nacido, vital, experimental, primitivo y completo. No son conscientes de sí mismos: cuando uno es consciente de sí mismo se siente lleno de dudas, dividido. Tiene un censor interior que somete a escrutinio toda acción y palabra, matando toda creatividad espontánea.
Cada uno de estos niños está en armonía consigo mismo, se mueve en armonía con su compañero y con la naturaleza toda. Juegan en un lugar vallado, asegurandomde esta manera que las visiones que puedan conseguir no se derramarán ni serán ahogadas por ninguna invasión procedente del inconsciente.
Aquí, cuerpo y alma son representados como iguales y cada uno de ellos demuestra con un gesto un amor compasivo por el otro.
Los rayos del Sol se presentan como formas alternas de agua, lanzas y ondas serpenteantes que representan al creador como no totalmente benéfico, sino también como encarnación de los opuestos, que incluye la idea del calor energético de las quemaduras del Sol.
El Sol luce pleno y constante. Nos muestra totalmente su rostro.
Cuando la relación del hombre con la naturaleza se rompe, el mundo se vuelve estéril, oscuro, frío y desolado, como si no saliera El Sol.
El número del Sol (19) puede ser reducido a 1, es una carta "semilla" que señala el final de una fase de desarrollo, dando comienzo a una nueva.
El Sol nos anuncia un nuevo estadio de iluminación y nutrición. Es un tiempo de cumplimiento. La Estrella y La Luna representaron un período de depresión profunda. Aquí, ahora, El Sol nos anuncia un resurgimiento hacia la luz.
Esta carta representa el momento en que el Héroe, habiendo abandonado el mundo de las opiniones estériles y de los dogmas formales, da un paso adelante hacia el mundo soleado de la experiencia directa y del conocimiento puro.
[18] LA LUNA (según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
El Ego intelectual del Héroe se halla todavía sumergido y, si ello es posible, cayó más profundamente en la depresión.
Éste es el momento más negro de su viaje.
Avanzar requiere gran coraje. Esta transición que ahora debe afrintar el Héroe debe pasar desnudo y solo.
No puede volverse atrás. Se encuentra entre dos mundos, en una especie de tierra de nada.
Se siente desposeído. Éste es el momento de la verdad, un tiempo de terror y miedo.
La atracción regresiva de la Madre Naturaleza está simbolizada por el cangrejo de río que vive en las profundidades y que anda hacia atrás, por los alaridos de los perros y por la misma luna, los cuales parecen succionar las energías del Héroe, debilitándolo.
Tradicionalmente, el Héroe no debe matar al animal, ha de encontrar otros caminos para llegar a ponerse de acuerdo con su lado instintivo para proseguir en su búsqueda.
Psicológicamente, éste mito parece decirnos que el Héroe (en busca de su individuación) no puede cruzar desde el mundo dirigido por el Ego al mundo del sí-mismo inmortal mientras no haya conquistado su lado instintivo, llevándolo hacia la consciencia. La naturaleza animal del Héroe, ignorada o suprimida, podría volverse en contra de él, destrozando la consciencia de su crecimiento.
Sabe que debe hacer algo más que amansar a las bestias; debe hacerse amigo de ellas.
Ajora los ladridos no parecen asustarle sino que empiezan a sonar en sus oídos como súplicas en busca de ayuda. Así como él necesita la ayuda de su lado instintivo para llegar a la meta, a ellos parece faltarles la ayuda de su consciencia superior para verse libres.
¿El cangrejo le impide proseguir su camino o también él busca redención?
Éste cangrejo parece estar llegando a la orilla opuesta. Como él mismo, el cangrejo busca salir del agua y del barro.
El cangrejo, al igual que él mismo, es ambivalente: tiene antenas y brazos que eleva hacia la Ciudad Eterna, pero a la vez tiene una armadura que se resiste a cualquier cambio. El cangrejo, fiel a sí mismo a través de los siglos, aparce ahora ante el Héroe como un símbolo de su propia esencia indestructible.
Lejos de impedir el camino, el cangrejo ahora parece una roca estable que puede soportar su fe, un apoyo que puede ayudarle a cruzar estas aguas peligrosas. Le ofrece abiertamente su espalda para que la pise, incitándole a continuar avanzando. El Héroe comienza a sentirse de alguna manera confirmado.
Al principio uno se siente atemorizado, hipnotizado e inmóvil. No se ve manera alguna de cruzar el agua. Uno se siente deprimido y tentado a hacer marcha atrás, pero no hay vuelta posible. El camino conduce claramente hacia adelante.
Hacer una regresión hacia el nivel del lobo aullador conduce a la locura pero, por otro lado, convertirse en alguien totalmente domesticado, con cadena y collar, podría significar distorsionar y violar nuestro lado instintivo. Solamente manteniéndonos en contacto con ambas tendencias animales podremos avanzar a lo largo del camino.
El Loco ha hecho su trabajo (animarnos). En la oscuridad de la luna, el sol se dispone a salir.
JUNG: "No se consigue la iluminación por el hecho de imaginar figuras de luz, sino que se consigue al hacer consciente la oscuridad".
La iluminación difusa de La Luna nos revela muchos aspectos que no son visibles a la luz del sol, de la consciencia.
Bajo el pálido brillo de La Luna, las clasificaciones hechas por el hombre desaparecen ofreciéndonos una nueva experiencia de nosotros mismos, así como de nuestro mundo.
El Ego intelectual del Héroe se halla todavía sumergido y, si ello es posible, cayó más profundamente en la depresión.
Éste es el momento más negro de su viaje.
Avanzar requiere gran coraje. Esta transición que ahora debe afrintar el Héroe debe pasar desnudo y solo.
No puede volverse atrás. Se encuentra entre dos mundos, en una especie de tierra de nada.
Se siente desposeído. Éste es el momento de la verdad, un tiempo de terror y miedo.
La atracción regresiva de la Madre Naturaleza está simbolizada por el cangrejo de río que vive en las profundidades y que anda hacia atrás, por los alaridos de los perros y por la misma luna, los cuales parecen succionar las energías del Héroe, debilitándolo.
Tradicionalmente, el Héroe no debe matar al animal, ha de encontrar otros caminos para llegar a ponerse de acuerdo con su lado instintivo para proseguir en su búsqueda.
Psicológicamente, éste mito parece decirnos que el Héroe (en busca de su individuación) no puede cruzar desde el mundo dirigido por el Ego al mundo del sí-mismo inmortal mientras no haya conquistado su lado instintivo, llevándolo hacia la consciencia. La naturaleza animal del Héroe, ignorada o suprimida, podría volverse en contra de él, destrozando la consciencia de su crecimiento.
Sabe que debe hacer algo más que amansar a las bestias; debe hacerse amigo de ellas.
Ajora los ladridos no parecen asustarle sino que empiezan a sonar en sus oídos como súplicas en busca de ayuda. Así como él necesita la ayuda de su lado instintivo para llegar a la meta, a ellos parece faltarles la ayuda de su consciencia superior para verse libres.
¿El cangrejo le impide proseguir su camino o también él busca redención?
Éste cangrejo parece estar llegando a la orilla opuesta. Como él mismo, el cangrejo busca salir del agua y del barro.
El cangrejo, al igual que él mismo, es ambivalente: tiene antenas y brazos que eleva hacia la Ciudad Eterna, pero a la vez tiene una armadura que se resiste a cualquier cambio. El cangrejo, fiel a sí mismo a través de los siglos, aparce ahora ante el Héroe como un símbolo de su propia esencia indestructible.
Lejos de impedir el camino, el cangrejo ahora parece una roca estable que puede soportar su fe, un apoyo que puede ayudarle a cruzar estas aguas peligrosas. Le ofrece abiertamente su espalda para que la pise, incitándole a continuar avanzando. El Héroe comienza a sentirse de alguna manera confirmado.
Al principio uno se siente atemorizado, hipnotizado e inmóvil. No se ve manera alguna de cruzar el agua. Uno se siente deprimido y tentado a hacer marcha atrás, pero no hay vuelta posible. El camino conduce claramente hacia adelante.
Hacer una regresión hacia el nivel del lobo aullador conduce a la locura pero, por otro lado, convertirse en alguien totalmente domesticado, con cadena y collar, podría significar distorsionar y violar nuestro lado instintivo. Solamente manteniéndonos en contacto con ambas tendencias animales podremos avanzar a lo largo del camino.
El Loco ha hecho su trabajo (animarnos). En la oscuridad de la luna, el sol se dispone a salir.
JUNG: "No se consigue la iluminación por el hecho de imaginar figuras de luz, sino que se consigue al hacer consciente la oscuridad".
La iluminación difusa de La Luna nos revela muchos aspectos que no son visibles a la luz del sol, de la consciencia.
Bajo el pálido brillo de La Luna, las clasificaciones hechas por el hombre desaparecen ofreciéndonos una nueva experiencia de nosotros mismos, así como de nuestro mundo.
[17] LA ESTRELLA (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
La Estrella representa un mundo ordenado y armonioso. Están representados los cuatro elementos de la creación: tierra, agua, aire y fuego.
El aire y el agua pueden representar el pensamiento y el sentimiento, mientras que el fuego (estrellas) y la tierra simbolizan la intuición y la sensación.
La mujer de La Estrella se presenta desposeída de toda identificación y desnuda de cualquier pretensión. No lleva máscara ni disfraz social, revelando su naturaleza básica.
Su postura y ademán sugieren humildad. La transformación laboriosa que produce esta dolorosa humillación (La Torre) conduce a una humilde aceptación de uno mismo.
La aparición de una gran estrella en el cielo sugiere una gran visión de plenitud que surge de lo más profundo. Representa un punto fijo que une el amarillo de la intuición y la luz con el rojo del cuerpo, la emoción y la carne. Alrededor de este punto central las luces menores (los diversos fragmentos de la personalidad) pueden empezar a girar.
Los árboles, enraizados profundamente en la tierra y erguidos hacia el cielo conectan lo transpersonal y lo individual.
Quizás los árboles aquí representados están enraizados en la psique humana como impulsos gemelos que nos mueven a la acción: uno nos lanza a "vivir la vida" y el otro nos motiva a "conocer la vida".
La acción de la Mujer Estrella puede representar la idea de JUNG sobre los dos tipos de líbido: la espiritual y la física.
La Fuerza, que medía su fuerza con el león, nos ayudaba a reconocer y medir las emociones de manera que no se desperdigaran de forma destructiva. La Mujer Estrella nos demuestra cómo usar estas energías de modo más creativo. Las emociones pueden ahora ser conducidas y trasvasadas hasta formar un bálsamo nutritivo y benéfico.
La tarea de La Templanza era recoger y mezclar las partes dispersas de la psique que La Muerte había desparramado, dirigiendo estas esencias encontradas hacia nuevos canales. El trabajo de la Mujer Estrella consiste más bien en separar y redistribuir.
La Mujer Estrella separa las aguas elementales para crear una nueva realidad. Este momento de crecimiento interior no lo es para las actuaciones exteriores: Su esencia es la visión interior.
Por el hecho de ser trasvasadas, las aguas han quedado purificadas y aireadas. Ahora el agua, el fuego, el aire y la tierra se mezclan de manera nueva y distinta. Psicológicamente hablando, los cuatro elementos de la psique han sido recargados y vivificados por el contacto con el Eros, esto es, con el sentimiento.
El pájaro negro puede dar alimento y sustento al Héroe atormentado. Como la paloma de Noé, es también portador de la esperanza en una tierra prometida.
La Mujer Estrella no hace ningún esfuerzo para dirigir el curso del arroyo, acepta las aguas como llegan, tratando sólo con las que ella es capaz de tomar en sus dos pequeñas vasijas.
Aunque pueda estar poco atenta al destino de las estrellas que hay sobre su cabeza, no está de ninguna manera pasiva.
A diferencia del relámpago (La Torre) que irrumpió violentamente para romper, explotar y destruir, La Estrella prodiga una luz suave y pasiva cuya influencia calma y cura.
La Estrella representa un mundo ordenado y armonioso. Están representados los cuatro elementos de la creación: tierra, agua, aire y fuego.
El aire y el agua pueden representar el pensamiento y el sentimiento, mientras que el fuego (estrellas) y la tierra simbolizan la intuición y la sensación.
La mujer de La Estrella se presenta desposeída de toda identificación y desnuda de cualquier pretensión. No lleva máscara ni disfraz social, revelando su naturaleza básica.
Su postura y ademán sugieren humildad. La transformación laboriosa que produce esta dolorosa humillación (La Torre) conduce a una humilde aceptación de uno mismo.
La aparición de una gran estrella en el cielo sugiere una gran visión de plenitud que surge de lo más profundo. Representa un punto fijo que une el amarillo de la intuición y la luz con el rojo del cuerpo, la emoción y la carne. Alrededor de este punto central las luces menores (los diversos fragmentos de la personalidad) pueden empezar a girar.
Los árboles, enraizados profundamente en la tierra y erguidos hacia el cielo conectan lo transpersonal y lo individual.
Quizás los árboles aquí representados están enraizados en la psique humana como impulsos gemelos que nos mueven a la acción: uno nos lanza a "vivir la vida" y el otro nos motiva a "conocer la vida".
La acción de la Mujer Estrella puede representar la idea de JUNG sobre los dos tipos de líbido: la espiritual y la física.
La Fuerza, que medía su fuerza con el león, nos ayudaba a reconocer y medir las emociones de manera que no se desperdigaran de forma destructiva. La Mujer Estrella nos demuestra cómo usar estas energías de modo más creativo. Las emociones pueden ahora ser conducidas y trasvasadas hasta formar un bálsamo nutritivo y benéfico.
La tarea de La Templanza era recoger y mezclar las partes dispersas de la psique que La Muerte había desparramado, dirigiendo estas esencias encontradas hacia nuevos canales. El trabajo de la Mujer Estrella consiste más bien en separar y redistribuir.
La Mujer Estrella separa las aguas elementales para crear una nueva realidad. Este momento de crecimiento interior no lo es para las actuaciones exteriores: Su esencia es la visión interior.
Por el hecho de ser trasvasadas, las aguas han quedado purificadas y aireadas. Ahora el agua, el fuego, el aire y la tierra se mezclan de manera nueva y distinta. Psicológicamente hablando, los cuatro elementos de la psique han sido recargados y vivificados por el contacto con el Eros, esto es, con el sentimiento.
El pájaro negro puede dar alimento y sustento al Héroe atormentado. Como la paloma de Noé, es también portador de la esperanza en una tierra prometida.
La Mujer Estrella no hace ningún esfuerzo para dirigir el curso del arroyo, acepta las aguas como llegan, tratando sólo con las que ella es capaz de tomar en sus dos pequeñas vasijas.
Aunque pueda estar poco atenta al destino de las estrellas que hay sobre su cabeza, no está de ninguna manera pasiva.
A diferencia del relámpago (La Torre) que irrumpió violentamente para romper, explotar y destruir, La Estrella prodiga una luz suave y pasiva cuya influencia calma y cura.
[16] LA TORRE (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOSUna Torre es una estructura construída por el hombre . Es alta, rígida y a prueba de todo elemento. Es útil para la defensa, la protección, la observación y el retiro. También puede usarse como faro que proteja del peligro o como prisión.
La cubierta superior no permite la entrada a ningún visitante procedente del cielo, así como tampoco al calor ni a la iluminación.
No se ven puertas para salir o entrar ni para rcibir visitas y sus ventanas son muy pequeñas.
La vida de los dos habitantes era aislada y oscura. Su torre está construída sobre la Madre Tierra, pero aislada de cualquier ser humano. Eran como prisioneros en su propia Torre.
En este contexto se puede decir que estas dos almas enfermas fueron liberadas de su encarcelamiento forzoso, más que arrojados de su propio hogar.
La lluvia de bolas de colores indica que, pase lo que pase, es un hecho milagroso y organizado por un gran mago.
La idea del relámpago como dador de vida está reflejado en esta carta.
Los personajes salen de cara, hacia adelante hacia una nueva dirección. Marcan el fin de una fase de desarrollo y el advenimiento de una nueva.
Quien vive exclusivamente en lo alto pierde el contacto con sus compañeros e inevitablemente, con los aspectos instintivos y terrenales de sí mismo. Se aísla.
Son prisioneros en torres ideológicas de su propia construcción mental (sea política, filosófica, ideológica o psicológica). Son útiles siempre que permitan espacio suficiente para una pequeña remodelación de vez en cuando y siempre que mantengan sus puertas abiertas. Pero si construímos un sistema rígido de cualquier tipo y lo coronamos rey, entonces nos convertimos en sus prisioneros.
La liberación de La Torre puede tomar la forma de una enfermedad seria, física o espiritual o de otro cataclismo que nos haga "descender a tierra".
Nos resistimos al cambio. Si mantenemos una actitud rígida, es entonces cuando puede suceder el cataclismo. La Torre no es destruída, sólo queda desposeída de su corona.
Los dos personajes experimentan sólo el golpe y todavía no pueden ver la iluminación, está todavía detrás de ellos (en el inconsciente)
En La Torre se convirtieron en prisioneros de su intelecto, algo también demoníaco. Al igual que Satán, su orgullo intelectual les condujo demasiado arriba y al igual que él, inevitablemente deberán caer. Quizás como él también, traerán consigo nueva luz.
Según JUNG, la iluminación significa un repentino, inesperado e irresistible cambio de condición psíquica.
Al igual que una lintena, la mente inquisitiva puede ver solamente ciertos factores de lo que nos rodea, dejando todo lo demas en la mayor oscuridad.
[15] EL DIABLO (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
El pecado de Satán fue el orgullo y la arrogancia. Tenía una naturaleza despótica, demasiada ambición y un exagerado sentido de su propia valía. Sin embargo tenía una considerable influencia.
El Diablo confunde, pues él mismo es confuso.
Usa maneras femeninas de inocencia e ingenuidad para introducirse en nuestro "Paraíso" para trabajar mediante esa misma inocente ingenuidad en nosotros (como sucedió con Eva)
Las dos criaturas de la carta no parecen darse cuenta de sus partes animales ni que están atadas a la plataforma sobre la cual está en pie El Diablo.
Metafóricamente hablando, El Diablo chupa nuestra sangre, minando nuestra sustancia. Los efectos de su mordedura son contagiosos, llegando a infectar comunidades enteras e incluso,países. Así El Diablo puede volar hacia un grupo y enredarse en sus cabezas causando un pánico irracional, organizando un desbarajuste entre los pensamientos lógicos y consiguiendo finalmente producir la histeria colectiva.
Paradójicamente, a medida que la vida consciente del hombre se vuelve más "civilizada", su naturaleza pagana se declara en guerra haciéndose cada vez más salvaje.
JUNG: "Las fuerzas instintivas condenadas en el hombre civilizado son mucho más destructivas y por lo tanto más peligrosas que los instintos del hombre primitivo".
Por un lado El Diablo nos tienta a la desobediencia. Por otro lado si no fuera por esta inducción a la acción y al conocimiento seríamos todavía como niños presos en el jardín idílico y seguro, pero limitado, del Paraíso. Sin la encrucijada demoníaca entre el bien y el mal, no tendríamos consciencia del Ego, no habría civilización ni existiría la posibilidad de trascender el Ego a través de la autorrealización.
Pasará algún tiempo antes de que los esclavos asuman la responsabilidad de sus actos. Tiene que ocurrir un verdadero cataclismo (como La Torre) para que un rayo de luz interrumpa su autocomplacencia.
El Diablo trabaja a espaldas (inconsciente) de sus ayudantes, mientras que El Papa lo hacía de frente (consciente).
El Diablo hace uso del poder inconsciente y egocéntrico.
Parece burlarse de todo lo que la espada de La Justicia simbolizaba.
El Diablo tiene como astucia principal convencernos de que no existe.
Nuestra propia emotividad, violencia, vengatividad, fanatismo y confusión (que no reconocemos como propias) aparecen de modo repentino y a gran escala como problemas, conflagraciones y escaramuzas destructivas. Cuando unos aspectos negativos de nosotros mismos no se reconocen como pertenecientes a nuestro interior, aparecen para actuar en contra de nosotros desde el exterior.
El Diablo actúa sólo con el permiso tácito de Dios pues Dios ha creado al Diablo como parte de su esquema divino. Para ser atrapados en sus redes hemos de dar, por lo menos, un inocente paso al frente.
El Diablo (al igual que El Mago) encarna las dos cualidades a la vez: la atractiva y la desagradable.
El pecado de Satán fue el orgullo y la arrogancia. Tenía una naturaleza despótica, demasiada ambición y un exagerado sentido de su propia valía. Sin embargo tenía una considerable influencia.
El Diablo confunde, pues él mismo es confuso.
Usa maneras femeninas de inocencia e ingenuidad para introducirse en nuestro "Paraíso" para trabajar mediante esa misma inocente ingenuidad en nosotros (como sucedió con Eva)
Las dos criaturas de la carta no parecen darse cuenta de sus partes animales ni que están atadas a la plataforma sobre la cual está en pie El Diablo.
Metafóricamente hablando, El Diablo chupa nuestra sangre, minando nuestra sustancia. Los efectos de su mordedura son contagiosos, llegando a infectar comunidades enteras e incluso,países. Así El Diablo puede volar hacia un grupo y enredarse en sus cabezas causando un pánico irracional, organizando un desbarajuste entre los pensamientos lógicos y consiguiendo finalmente producir la histeria colectiva.
Paradójicamente, a medida que la vida consciente del hombre se vuelve más "civilizada", su naturaleza pagana se declara en guerra haciéndose cada vez más salvaje.
JUNG: "Las fuerzas instintivas condenadas en el hombre civilizado son mucho más destructivas y por lo tanto más peligrosas que los instintos del hombre primitivo".
Por un lado El Diablo nos tienta a la desobediencia. Por otro lado si no fuera por esta inducción a la acción y al conocimiento seríamos todavía como niños presos en el jardín idílico y seguro, pero limitado, del Paraíso. Sin la encrucijada demoníaca entre el bien y el mal, no tendríamos consciencia del Ego, no habría civilización ni existiría la posibilidad de trascender el Ego a través de la autorrealización.
Pasará algún tiempo antes de que los esclavos asuman la responsabilidad de sus actos. Tiene que ocurrir un verdadero cataclismo (como La Torre) para que un rayo de luz interrumpa su autocomplacencia.
El Diablo trabaja a espaldas (inconsciente) de sus ayudantes, mientras que El Papa lo hacía de frente (consciente).
El Diablo hace uso del poder inconsciente y egocéntrico.
Parece burlarse de todo lo que la espada de La Justicia simbolizaba.
El Diablo tiene como astucia principal convencernos de que no existe.
Nuestra propia emotividad, violencia, vengatividad, fanatismo y confusión (que no reconocemos como propias) aparecen de modo repentino y a gran escala como problemas, conflagraciones y escaramuzas destructivas. Cuando unos aspectos negativos de nosotros mismos no se reconocen como pertenecientes a nuestro interior, aparecen para actuar en contra de nosotros desde el exterior.
El Diablo actúa sólo con el permiso tácito de Dios pues Dios ha creado al Diablo como parte de su esquema divino. Para ser atrapados en sus redes hemos de dar, por lo menos, un inocente paso al frente.
El Diablo (al igual que El Mago) encarna las dos cualidades a la vez: la atractiva y la desagradable.
[14] LA TEMPLANZA (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
Simboliza la combinación armónica de elementos opuestos. Pueden ser el espíritu y la carne, lo masculino y lo femenino, el YIN y el YANG, el consciente y el inconsciente, el fuego y el agua.
Lo que pasa aquí, está sucediendo en el inconsciente del Héroe, aunque sin el conocimiento ni la participación del Ego.
Según JUNG, el ángel personifica el acceso al consciente de algo que está surgiendo de lo más profundo del inconsciente. Definió una vez a los ángeles como "la personificación de los transmisores de los contenidos del inconsciente cuando anuncian que quiere hablar".
Es un diálogo interior con alguien invisible, también con Dios o con uno mismo, o con el buen ángel que uno mismo tiene (también con el ángel oscuro que tenemos dentro)
El dominio de La Muerte se acabó; ahora puede conseguir una nueva líbido.
El ángel recuerda que los pensamientos del Héroe, sus energías y sus planes no están totalmente bajo el control de la consciencia.
La líbido, después de ser revivificada, empieza a fluir en otra dirección. La energía del Héroe brota, al igual que la corriente eléctrica, de la tensión alta a la inferior.
El ángel da y recibe en el mismo gesto, creando una nueva relación entre la energía positiva YANG y la tranquila receptividad YIN. De,esta manera une la magia del Mago con su parte opuesta femenina, La Fuerza.
Si representamos en las dos vasijas lo exterior y lo interior, lo consciente y lo inconsciente, el ángel, con su trasvase, ayuda al Héroe a que reconcilie estos dos aspectos de la vida.
Si proyectamos el ángel de La Templanza hacia otra persona encargándole cuidar de nosotros,masí como atender nuestros conflictos, problemas, esperanzas y sueños, confiando a este supuesto ser superior que guarde y regule el flujo de nuestra vida, no hace falta decir que el ángel puede transformarse y aparecer como El Diablo.
Simboliza la combinación armónica de elementos opuestos. Pueden ser el espíritu y la carne, lo masculino y lo femenino, el YIN y el YANG, el consciente y el inconsciente, el fuego y el agua.
Lo que pasa aquí, está sucediendo en el inconsciente del Héroe, aunque sin el conocimiento ni la participación del Ego.
Según JUNG, el ángel personifica el acceso al consciente de algo que está surgiendo de lo más profundo del inconsciente. Definió una vez a los ángeles como "la personificación de los transmisores de los contenidos del inconsciente cuando anuncian que quiere hablar".
Es un diálogo interior con alguien invisible, también con Dios o con uno mismo, o con el buen ángel que uno mismo tiene (también con el ángel oscuro que tenemos dentro)
El dominio de La Muerte se acabó; ahora puede conseguir una nueva líbido.
El ángel recuerda que los pensamientos del Héroe, sus energías y sus planes no están totalmente bajo el control de la consciencia.
La líbido, después de ser revivificada, empieza a fluir en otra dirección. La energía del Héroe brota, al igual que la corriente eléctrica, de la tensión alta a la inferior.
El ángel da y recibe en el mismo gesto, creando una nueva relación entre la energía positiva YANG y la tranquila receptividad YIN. De,esta manera une la magia del Mago con su parte opuesta femenina, La Fuerza.
Si representamos en las dos vasijas lo exterior y lo interior, lo consciente y lo inconsciente, el ángel, con su trasvase, ayuda al Héroe a que reconcilie estos dos aspectos de la vida.
Si proyectamos el ángel de La Templanza hacia otra persona encargándole cuidar de nosotros,masí como atender nuestros conflictos, problemas, esperanzas y sueños, confiando a este supuesto ser superior que guarde y regule el flujo de nuestra vida, no hace falta decir que el ángel puede transformarse y aparecer como El Diablo.
[13] LA MUERTE (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
La Muerte representa aquel momento en el que uno se siente "hecho pedazos", diseminado, con la vieja personalidad y costumbres tan mutiladas que casi son irreconocibles. Le llevará un largo tiempo al Héroe antes de poder recogerse y reordenarse de nuevo y resucitar como una persona nueva y entera en una vida nueva y completa.
La cabeza a los pies del esqueleto irradia nueva vida. Sea cual sea la parte del antiguo orden que aún sigue viva, va a ser incorporada al nuevo.
Los brotes a punto de abrirse a nueva vida dan idea de revitalización y renovación.
A las partes gastadas de nuestra psique también nos duele abandonarlas. Pero, entre la poda de lo antiguo y la maduración de lo nuevo, existe un período de negra aflicción.
Los huesos, al igual que el inconsciente, son lo más verdadero de nosotros mismos. Al ver nuestro esqueleto nos parece desagradable y molesto, pero él sólo pide lo que pedimos todos: ser aceptado...
Después de este encuentro con La Muerte, el Héroe habrá dado un paso irrevocable hacia ese lugar de donde ningún viajero vuelve de la misma manera que entró. Como El Ermitaño, no se encontrará bien nunca más entre las cumbres antiguas.
No hay marcha atrás. Como El Loco y El Ermitaño, se ve obligado a tomar de nuevo el camino en busca de otra "muerte".
La Muerte representa aquel momento en el que uno se siente "hecho pedazos", diseminado, con la vieja personalidad y costumbres tan mutiladas que casi son irreconocibles. Le llevará un largo tiempo al Héroe antes de poder recogerse y reordenarse de nuevo y resucitar como una persona nueva y entera en una vida nueva y completa.
La cabeza a los pies del esqueleto irradia nueva vida. Sea cual sea la parte del antiguo orden que aún sigue viva, va a ser incorporada al nuevo.
Los brotes a punto de abrirse a nueva vida dan idea de revitalización y renovación.
A las partes gastadas de nuestra psique también nos duele abandonarlas. Pero, entre la poda de lo antiguo y la maduración de lo nuevo, existe un período de negra aflicción.
Los huesos, al igual que el inconsciente, son lo más verdadero de nosotros mismos. Al ver nuestro esqueleto nos parece desagradable y molesto, pero él sólo pide lo que pedimos todos: ser aceptado...
Después de este encuentro con La Muerte, el Héroe habrá dado un paso irrevocable hacia ese lugar de donde ningún viajero vuelve de la misma manera que entró. Como El Ermitaño, no se encontrará bien nunca más entre las cumbres antiguas.
No hay marcha atrás. Como El Loco y El Ermitaño, se ve obligado a tomar de nuevo el camino en busca de otra "muerte".
[12] EL COLGADO (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
Se siente indefenso. No tiene poder alguno para dar forma a su vida o controlar su destino.
Ha de haber sufrido mucho antes de conseguir el grado de aceptación y descanso casi agradable que muestra en la imagen.
Se siente confuso en el más amplio sentido de la palabra.
Quizá el contacto con el orgulloso león de la carta anterior lo llevó a enorgullecerse, con una confianza ilimitada en sus propias fuerzas humanas.
Está encerrado como en una especie de ataúd. Al mismo tiempo el contacto con las aguas maternales subterráneas sugiere bautismo y nueva vida. El Colgado, inmóvil entre esos dos poderosos troncos (símbolos maternales) sólo puede encontrar su inspiración en las profundidades.
Debe sacrificar sus antiguos modos de actuar y comprender.
Estando en esa posición es útil explorar las actividades conscientes con las que la vida está tratando de descolocarnos y preocuparnos. También "gustar el sabor" de esa nueva experiencia.
Si bien cuelga precariamente sobre el limbo, también es cierto que se le ha impedido caer al fondo del barranco.
Enfrentados con la realidad última, todo lo que tenemos, las posesiones de la vida, nos parecen sin sentido y estamos dispuestos a abandonarlas. No es de extrañar que en el fondo de sí mismo, El Colgado sonría y baile, lleno de una nueva alegría.
Sus piernas forman el 4, mostrando que la orientación, la totalidad y la solidez toman forma en el inconsciente.
El joven inicia un largo período de asimilación forzada y de consolidación en las raíces. Pasará un tiempo antes de que las ramas podadas nos muestren nuevos brotes o antes de que el joven salga de nuevo al mundo.
JUNG vio que las neurosis o psicosis que se expresaban de esta manera no eran enfermedades inhibidoras de la vida, sino que eran medidas correctivas cuyo propósito era establecer un equilibrio psíquico a un nuevo nivel para poder proseguir la vida.
Se siente indefenso. No tiene poder alguno para dar forma a su vida o controlar su destino.
Ha de haber sufrido mucho antes de conseguir el grado de aceptación y descanso casi agradable que muestra en la imagen.
Se siente confuso en el más amplio sentido de la palabra.
Quizá el contacto con el orgulloso león de la carta anterior lo llevó a enorgullecerse, con una confianza ilimitada en sus propias fuerzas humanas.
Está encerrado como en una especie de ataúd. Al mismo tiempo el contacto con las aguas maternales subterráneas sugiere bautismo y nueva vida. El Colgado, inmóvil entre esos dos poderosos troncos (símbolos maternales) sólo puede encontrar su inspiración en las profundidades.
Debe sacrificar sus antiguos modos de actuar y comprender.
Estando en esa posición es útil explorar las actividades conscientes con las que la vida está tratando de descolocarnos y preocuparnos. También "gustar el sabor" de esa nueva experiencia.
Si bien cuelga precariamente sobre el limbo, también es cierto que se le ha impedido caer al fondo del barranco.
Enfrentados con la realidad última, todo lo que tenemos, las posesiones de la vida, nos parecen sin sentido y estamos dispuestos a abandonarlas. No es de extrañar que en el fondo de sí mismo, El Colgado sonría y baile, lleno de una nueva alegría.
Sus piernas forman el 4, mostrando que la orientación, la totalidad y la solidez toman forma en el inconsciente.
El joven inicia un largo período de asimilación forzada y de consolidación en las raíces. Pasará un tiempo antes de que las ramas podadas nos muestren nuevos brotes o antes de que el joven salga de nuevo al mundo.
JUNG vio que las neurosis o psicosis que se expresaban de esta manera no eran enfermedades inhibidoras de la vida, sino que eran medidas correctivas cuyo propósito era establecer un equilibrio psíquico a un nuevo nivel para poder proseguir la vida.
[11] LA FUERZA (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
La Fuerza simboliza la parte femenina del subconsciente humano. Ella actúa como mediadora entre el Ego y los más primitivos poderes de la psique.
Con su ayuda el Héroe se dará cuenta de las fuerzas instintivas que lleva dentro. Lo ayudará a domesticar su naturaleza animal de modo que ya no se encuentre totalmente bajo su dominio. La naturaleza humana del Héroes es capaz de hacer frente a su naturaleza animal.
Cuando la consciencia humana reconoce ya acepta su naturaleza primitiva no sólo se libera del poder autónomo del instinto sino que se libera y transforma también todo su aspecto instintivo.
La magia de esta mujer es la de la relación humana, se ocupa de lo concerniente a la persona. Con sus manos desnudas explora las dimensiones de la bestia y sus necesidades, mientras que al mismo tiempo le comunica su propia fe, esperanzas y ambiente. Si el león está hambriento y no lo atiende convenientemente, se la comerá en cuerpo y alma.
Cuando intentamos dar la espalda a esa "bestial" parte de nosotros, ésta se vuelve más rabiosa y vengativa. Si ignoramos sus necesidades, nos podemos ver visitados por una enfermedad psicosomática.
Como muestra esta mujer, necesitamos contener nuestros afectos para llegar a contactar con ellos.
La mujer se acerca al león con suavidad y calma, indirectamente, desde atrás del león (desde su lado inconsciente)
Domada por la magia de la mujer, la bestia nos ofrece libremente su "miel". No necesita matarlo para lograr ese don.
La dama de La Fuerza está tratando con una fuerza natural que puede ser domesticada e integrada en cierta manera.
El león personifica el "querer" del sí-mismo. Sin la sangre del león seríamos marionetas que obedecen irracionalmente los mandatos de los demás. Sin la autoridad y guía de nuestro Emperador interior estaríamos aún viviendo en las cavernas. Entre estos dos extremos, la dama maga actúa como mediadora.
La fuerza del león es ambivalente, puede a la vez dar vida y desturírla. Su orgullo y ansia de poder son legendarios. También tiene el instinto de ser redimido que también puede devorar nuestra humanidad conviriténdonos en fanáticos religiosos.
Si permitimos actuar libremente a nuestros instintos, sin restricción, estos pueden volverse contra nosotros y destrozarnos.
Los peligros que atemorizan al hombre civilizado son los instintos suprimidos o lesionados.
El hombre civilizado debe cuidar al animal que lleva dentro haciéndose su amigo.
La Fuerza simboliza la parte femenina del subconsciente humano. Ella actúa como mediadora entre el Ego y los más primitivos poderes de la psique.
Con su ayuda el Héroe se dará cuenta de las fuerzas instintivas que lleva dentro. Lo ayudará a domesticar su naturaleza animal de modo que ya no se encuentre totalmente bajo su dominio. La naturaleza humana del Héroes es capaz de hacer frente a su naturaleza animal.
Cuando la consciencia humana reconoce ya acepta su naturaleza primitiva no sólo se libera del poder autónomo del instinto sino que se libera y transforma también todo su aspecto instintivo.
La magia de esta mujer es la de la relación humana, se ocupa de lo concerniente a la persona. Con sus manos desnudas explora las dimensiones de la bestia y sus necesidades, mientras que al mismo tiempo le comunica su propia fe, esperanzas y ambiente. Si el león está hambriento y no lo atiende convenientemente, se la comerá en cuerpo y alma.
Cuando intentamos dar la espalda a esa "bestial" parte de nosotros, ésta se vuelve más rabiosa y vengativa. Si ignoramos sus necesidades, nos podemos ver visitados por una enfermedad psicosomática.
Como muestra esta mujer, necesitamos contener nuestros afectos para llegar a contactar con ellos.
La mujer se acerca al león con suavidad y calma, indirectamente, desde atrás del león (desde su lado inconsciente)
Domada por la magia de la mujer, la bestia nos ofrece libremente su "miel". No necesita matarlo para lograr ese don.
La dama de La Fuerza está tratando con una fuerza natural que puede ser domesticada e integrada en cierta manera.
El león personifica el "querer" del sí-mismo. Sin la sangre del león seríamos marionetas que obedecen irracionalmente los mandatos de los demás. Sin la autoridad y guía de nuestro Emperador interior estaríamos aún viviendo en las cavernas. Entre estos dos extremos, la dama maga actúa como mediadora.
La fuerza del león es ambivalente, puede a la vez dar vida y desturírla. Su orgullo y ansia de poder son legendarios. También tiene el instinto de ser redimido que también puede devorar nuestra humanidad conviriténdonos en fanáticos religiosos.
Si permitimos actuar libremente a nuestros instintos, sin restricción, estos pueden volverse contra nosotros y destrozarnos.
Los peligros que atemorizan al hombre civilizado son los instintos suprimidos o lesionados.
El hombre civilizado debe cuidar al animal que lleva dentro haciéndose su amigo.
[10] LA RUEDA DE LA FORTUNA (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
La Rueda de la Fortuna es evidentemente amoral. Guarda poca relación con la Justicia.
El monstruo que guarda la Rueda no le proporciona fuerza motriz. Las dos criaturas desesperadas son las que le proveen energía.
Psicológicamente, es labor de cualquier ser que va en busca de autoconocimiento liberar las energías animales atrapadas previamente en el círculo repetitivo de los instintos de manera que esta líbido se pueda usar de forma más consciente.
Solamente dejando girar a nuestra imaginación con la Rueda de la esfinge podremos evitar el quedar atrapados en su red de pensamientos circulares.
La Rueda se mueve a través del tiempo, saltando en contínuos ciclos de vida, muerte y renacimiento.
Hay un gran número de opuestos en la Rueda, por ejemplo: Movimiento y estabilidad, trascendencia e intrascendencia, lo temporal y lo eterno. Estos opuestos trabajan juntos.
En el centro, lo subjetivo e ideal y en la periferia, lo objetivo y real.
Como muestra la Rueda al girar, cada parte de su circunferencia contiene el gérmen de su parte opuesta. El pasado emerge en nuestro presente y el presente va irremisiblemente hacia el futuro.
Quien olvida la historia está condenado a repetirla.
La Rueda de la Fortuna es evidentemente amoral. Guarda poca relación con la Justicia.
El monstruo que guarda la Rueda no le proporciona fuerza motriz. Las dos criaturas desesperadas son las que le proveen energía.
Psicológicamente, es labor de cualquier ser que va en busca de autoconocimiento liberar las energías animales atrapadas previamente en el círculo repetitivo de los instintos de manera que esta líbido se pueda usar de forma más consciente.
Solamente dejando girar a nuestra imaginación con la Rueda de la esfinge podremos evitar el quedar atrapados en su red de pensamientos circulares.
La Rueda se mueve a través del tiempo, saltando en contínuos ciclos de vida, muerte y renacimiento.
Hay un gran número de opuestos en la Rueda, por ejemplo: Movimiento y estabilidad, trascendencia e intrascendencia, lo temporal y lo eterno. Estos opuestos trabajan juntos.
En el centro, lo subjetivo e ideal y en la periferia, lo objetivo y real.
Como muestra la Rueda al girar, cada parte de su circunferencia contiene el gérmen de su parte opuesta. El pasado emerge en nuestro presente y el presente va irremisiblemente hacia el futuro.
Quien olvida la historia está condenado a repetirla.
[9] EL ERMITAÑO (Según Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOSEl 9 es un número de gestación humana. Es el número de la iniciación pues simboliza el viaje del iniciado hacia su autorrealización.
La carta nos señala la capacidad del Ermitaño para hacer un discreto retiro y volver después. Es un personaje solitario, pero está representado en camino, lo que acentúa su capacidad para la marcha entre el mundo íntimo y el social.
El no atender a la llamada del Ermitaño a la introversión, puede dar como resultado una soledad forzada y un aislamiento derivados de una enfermedad mental o psíquica.
Dice que la vida es un proceso, no un problema; que la meditación y la soledad es un viaje, no una meta.
El Ermitaño usa su lámpara para iluminar su propia oscuridad. Su luz brilla para otros, por supuesto, pero no lo hace de modo deliberado. La única manera en que el ser humano puede ayudar a los demás es siendo plenamente él mismo.
Cada uno debe descubrir su propia luz interior. En el momento en que traspasamos nuestra visión interior y nuestra responsabilidad a un imaginario "HERMANO MAYOR", sea político o gurú, hemos perdido tanto nuestra identidad cultural como nuestra propia humanidad.
[8] LA JUSTICIA (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
Su balanza no va a medir nuestras acciones, a premiarlas ni a castigarlas ojo por ojo.
El Loco nos dice que la Justicia no es más que una ilusión óptica pues (como cualquier loco sabe) la Justicia no existe.
Los dos platillos de la balanza están vacíos, dispuestos a recibir y aceptar nuestra dualidad humana.
Su simbolismo alude constantemente a la unión armoniosa de las fuerzas opuestas. Esta amplia figura femenina simboliza el sobrehumano poder femenino. Con todo, sostiene una espada para indicar que el coraje y el discernimiento masculino también están incluidos en la tarea.
Tenemos que asumir la total responsabilidad de cualquier conocimiento sobre el bien y el mal que hayamos adquirido. El héroe ya abandonó para siempre la bendita etapa de la inconsciencia para asumir el reto y la responsabilidad que representa la espada (el pensamiento, el discernimiento)
La espada es el poder del discernimiento que nos permite abrirnos paso a tavés de capas de confusión y falsas imágenes para revelarnos una verdad central.
La punta de la espada señala al cielo. Sólida e inmóvil, actúa como plomada, para mantener la decisión fiel al espíritu.
La balanza es móvil, sugiriendo la relatividad de toda experiencia humana y la necesidad de sopesar cada actuación individual como fenómeno único.
Si las presiones son intensas por las oscilaciones emocionales, las evaluaciones morales pueden encontrarse sumergidas en la emoción. Entonces, en un arranque de furia podemos sacar la espada para mutilar y destruir o podemos blandirla cometiendo literalmente crímenes insensatos o actos de pasión.
La Justicia actúa para preservar la unidad del todo, más que para castigar al individuo.
Prepara los platillos de su balanza para equilibrar la ecuación humana para crear armonía entre las fuerzas opuestas. Para avanzar espiritualmente hay que estar constantemente alertas a los poderes de estas fuerzas ocultas (el odio y la venganza). Olvidarlo podría suponer inclinar un platillo hacia el autoritarismo o la esclavitud.
Su balanza no va a medir nuestras acciones, a premiarlas ni a castigarlas ojo por ojo.
El Loco nos dice que la Justicia no es más que una ilusión óptica pues (como cualquier loco sabe) la Justicia no existe.
Los dos platillos de la balanza están vacíos, dispuestos a recibir y aceptar nuestra dualidad humana.
Su simbolismo alude constantemente a la unión armoniosa de las fuerzas opuestas. Esta amplia figura femenina simboliza el sobrehumano poder femenino. Con todo, sostiene una espada para indicar que el coraje y el discernimiento masculino también están incluidos en la tarea.
Tenemos que asumir la total responsabilidad de cualquier conocimiento sobre el bien y el mal que hayamos adquirido. El héroe ya abandonó para siempre la bendita etapa de la inconsciencia para asumir el reto y la responsabilidad que representa la espada (el pensamiento, el discernimiento)
La espada es el poder del discernimiento que nos permite abrirnos paso a tavés de capas de confusión y falsas imágenes para revelarnos una verdad central.
La punta de la espada señala al cielo. Sólida e inmóvil, actúa como plomada, para mantener la decisión fiel al espíritu.
La balanza es móvil, sugiriendo la relatividad de toda experiencia humana y la necesidad de sopesar cada actuación individual como fenómeno único.
Si las presiones son intensas por las oscilaciones emocionales, las evaluaciones morales pueden encontrarse sumergidas en la emoción. Entonces, en un arranque de furia podemos sacar la espada para mutilar y destruir o podemos blandirla cometiendo literalmente crímenes insensatos o actos de pasión.
La Justicia actúa para preservar la unidad del todo, más que para castigar al individuo.
Prepara los platillos de su balanza para equilibrar la ecuación humana para crear armonía entre las fuerzas opuestas. Para avanzar espiritualmente hay que estar constantemente alertas a los poderes de estas fuerzas ocultas (el odio y la venganza). Olvidarlo podría suponer inclinar un platillo hacia el autoritarismo o la esclavitud.
[7] EL CARRO (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
Es un rey (Ego) joven, lo que indica que trae consigo nuevas energías e ideas, cada viaje ofrece numerosas oportunidades para nuevos conocimientos y también lo expone al riesgo de la desorientación.
Parece saber a dónde va y estar ya en camino.
Marcha hacia la vida para explorar sus propias potencialidades y examinar sus propias limitaciones.
Los caballos simbolizan los polos positivo y negativo de la energía animal tal y como existen en toda la naturaleza: El aspecto físico y el aspecto espiritual.
Como todo vehículo de dos ruedas, requiere el perfecto equilibrio del conductor.
Una rígida barra horizontal separa el "ARRIBA" y el "ABAJO". Separa la fuerza conductora (el conductor) de la energía del institnto que puede impulsar hacia adelante (los caballos). El rey se representa a sí mismo como superior a sus instintos humanos.
Soñando metas futuras, ignora las realidades de su reino (las plantas verdes que los caballos pisotean)
La victoria sobre las dos mujeres ha dado al Enamorado una noción exagerada de su Ego masculino. Imagina ahora que está por encima de toda naturaleza instintiva.
Si este Ego tan joven imagina que posee poderes y derechos sobrehumanos, se encuentra destinado a sorpresas desagradables. Su Ego se ha identificado con una figura arquetípica (se imagina que se ha convertido en...) y trasciende los límites humanos.
A pesar del aspecto negativo de la situación del joven héroe, El Carro marca un punto muy importante en su desarrollo.
Para que su reino interior no se convierta en un desierto estéril debe también combatir y derribar al dragón de la inercia.
Como los dos caballos volubles sugieren, el problema básico es el equilibrio.
El Carro representa al héroe embarcado en la búsqueda de su autorrealización y es guiado por poderes invisibles que manejan riendas también invisibles.
Es un rey (Ego) joven, lo que indica que trae consigo nuevas energías e ideas, cada viaje ofrece numerosas oportunidades para nuevos conocimientos y también lo expone al riesgo de la desorientación.
Parece saber a dónde va y estar ya en camino.
Marcha hacia la vida para explorar sus propias potencialidades y examinar sus propias limitaciones.
Los caballos simbolizan los polos positivo y negativo de la energía animal tal y como existen en toda la naturaleza: El aspecto físico y el aspecto espiritual.
Como todo vehículo de dos ruedas, requiere el perfecto equilibrio del conductor.
Una rígida barra horizontal separa el "ARRIBA" y el "ABAJO". Separa la fuerza conductora (el conductor) de la energía del institnto que puede impulsar hacia adelante (los caballos). El rey se representa a sí mismo como superior a sus instintos humanos.
Soñando metas futuras, ignora las realidades de su reino (las plantas verdes que los caballos pisotean)
La victoria sobre las dos mujeres ha dado al Enamorado una noción exagerada de su Ego masculino. Imagina ahora que está por encima de toda naturaleza instintiva.
Si este Ego tan joven imagina que posee poderes y derechos sobrehumanos, se encuentra destinado a sorpresas desagradables. Su Ego se ha identificado con una figura arquetípica (se imagina que se ha convertido en...) y trasciende los límites humanos.
A pesar del aspecto negativo de la situación del joven héroe, El Carro marca un punto muy importante en su desarrollo.
Para que su reino interior no se convierta en un desierto estéril debe también combatir y derribar al dragón de la inercia.
Como los dos caballos volubles sugieren, el problema básico es el equilibrio.
El Carro representa al héroe embarcado en la búsqueda de su autorrealización y es guiado por poderes invisibles que manejan riendas también invisibles.
[6] LOS ENAMORADOS (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
En esta carta no hay una figura de autoridad a quien recurrir por ayuda. Debe buscar en sí mismo la fortaleza para esta confrontación. Debe asumir solo toda la responsabilidad por las acciones que emprenda. Ahora el problema se encuentra en el campo de la consciencia.
Cada una de las mujeres ejerce una atracción definida sobre el joven, tanto literal como psicológicamente hablando. Una posa su mano de manera posesiva, la otra parece señalar con la mano cerca de su corazón.
Se encuentra prácticamente inmovilizado entre las dos mujeres. Cada una de ellas representa algo importante para él pues mientras que con la cabeza se vuelve hacia la de la derecha (lado consciente), el resto de su cuerpo está vuelto hacia la de la izquierda (lado inconsciente)
Está aparentemente destrozado por los impulsos en conflicto, dividido en su interior. No puede desligarse de ninguna de las dos en la realidad externa, pues ambas le pertenecen como parte de su realidad interna.
En la vida exterior, el Enamorado se ve forzado a la elección de una de las mujeres AHORA.
Sea cual sea l que deje atrás, ésta le va a seguir hasta el fin del mundo (psicológicamente)
Él y su Eva (la que elija con el corazón) puede ser que no vivan felices después, pero a través del compromiso con ella habrá logrado cortar el cordón umbilical.
Sea cual sea la forma que tome el arquetipo de la Madre, la cuestión es que la consciencia del joven Ego debe separarse y apartarse de su fascinación mortal, rescatar su alma y de este modo, enrolarse en la vida. A través de este juicio, el Enamorado (símbolo del Ego) se convierte en el Héroe (símbolo de la consciencia humana en busca de su autorrealización)
El conflicto es la esencia de la vida y requisito previo necesario para todo crecimiento.
Cupido aquí representa la emoción. Las flechas de Cupido suelen sembrar la confusión, que parece desastrosa desde el punto de vista de la lógica. Sin control, la emoción llena del fuego que engendra, puede destruir la vida, aunque sin la intensidad apasionada del calor emocional no puede haber transformación. El espíritu permanecería encerrado en el frío metal.
La "flecha del amor" produce dos efectos: Da la vida y mata a la vez.
Cupido (Eros) puede ser manipulado por El Loco. Demasiada animalidad distorsiona al hombre civilizado, así como demasiada civilización enferma al animal.
En esta carta no hay una figura de autoridad a quien recurrir por ayuda. Debe buscar en sí mismo la fortaleza para esta confrontación. Debe asumir solo toda la responsabilidad por las acciones que emprenda. Ahora el problema se encuentra en el campo de la consciencia.
Cada una de las mujeres ejerce una atracción definida sobre el joven, tanto literal como psicológicamente hablando. Una posa su mano de manera posesiva, la otra parece señalar con la mano cerca de su corazón.
Se encuentra prácticamente inmovilizado entre las dos mujeres. Cada una de ellas representa algo importante para él pues mientras que con la cabeza se vuelve hacia la de la derecha (lado consciente), el resto de su cuerpo está vuelto hacia la de la izquierda (lado inconsciente)
Está aparentemente destrozado por los impulsos en conflicto, dividido en su interior. No puede desligarse de ninguna de las dos en la realidad externa, pues ambas le pertenecen como parte de su realidad interna.
En la vida exterior, el Enamorado se ve forzado a la elección de una de las mujeres AHORA.
Sea cual sea l que deje atrás, ésta le va a seguir hasta el fin del mundo (psicológicamente)
Él y su Eva (la que elija con el corazón) puede ser que no vivan felices después, pero a través del compromiso con ella habrá logrado cortar el cordón umbilical.
Sea cual sea la forma que tome el arquetipo de la Madre, la cuestión es que la consciencia del joven Ego debe separarse y apartarse de su fascinación mortal, rescatar su alma y de este modo, enrolarse en la vida. A través de este juicio, el Enamorado (símbolo del Ego) se convierte en el Héroe (símbolo de la consciencia humana en busca de su autorrealización)
El conflicto es la esencia de la vida y requisito previo necesario para todo crecimiento.
Cupido aquí representa la emoción. Las flechas de Cupido suelen sembrar la confusión, que parece desastrosa desde el punto de vista de la lógica. Sin control, la emoción llena del fuego que engendra, puede destruir la vida, aunque sin la intensidad apasionada del calor emocional no puede haber transformación. El espíritu permanecería encerrado en el frío metal.
La "flecha del amor" produce dos efectos: Da la vida y mata a la vez.
Cupido (Eros) puede ser manipulado por El Loco. Demasiada animalidad distorsiona al hombre civilizado, así como demasiada civilización enferma al animal.
[5] EL PAPA (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
El Número 5 simboliza la quintaesencia, ya que trasciende los 4 elementos de la tierra comunes a los hombres y a los animales.
El Papa es andrógino: une los dos elementos, el masculino y el femenino. Conecta entre sí el mundo exterior con el interior de una manera más consciente y silenciosa que El Mago.
Es el árbitro final en todas las cuestiones morales.
Los problemas morales concernientes al bien y al mal están bajo su dominio y pueden ser reconocidos abiertamente y combatidos.
Los dos sacerdotes simbolizan la cantidad de impulsos gemelos que el hombre siente por su naturaleza religiosa y de los que está empezando a darse cuenta. Conflictos existentes entre el hecho exterior y el significado interior con ambiguos impulsos hacia ambos: el bien y el mal, problemas referentes al poder público y la consciencia privada, y también las sutilezas de la relación individual.
Los opuestos de los cuales empiezan a darse cuenta están aún en el inconsciente.
El Papa atiende los problemas más interiores del mundo de la consciencia y de la responsabilidad.
La mano alzada del Papa aquí como bendición también puede significar según y como, maldición. Una antigua superstición dice que si la sombra de la mano del Papa mientras bendice cayera sobre alguien, se convertiría en maldición.
La sombra de la autoridad religiosa puede ser demoníaca, como ya ha mostrado la historia: Los dogmatismos y los fanatismos son sus manifestaciones más evidentes.
El Papa encarna potenciales que pueden ser a la vez saludables y perjudiciales. El Papa es nuestra propia "voz interior". El Papa Interior también puede proyectar una sombra maléfica y demoníaca. Cuando esta voz, en principio bajita, se ponga a dar alaridos histéricos denunciando al mundo en general, y a nuestros amigos y prójimos en particular, debemos ponernos en guardia.
[4] EL EMPERADOR (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
El Emperador puede considerarse como el principio activo masculino, que ha venido a poner orden en el jardín de La Emperatriz.
Es el arquetipo del Padre, se inicia la ley masculina del espíritu sobre la naturaleza. Esta ley es la encarnación del Logos o principio racional. Éste ordena nuestros pensamientos y energías conectándolos con la realidad de manera práctica.
Su postura es de paz, donde no espera ataque del exterior ni traición del interior (no lleva espada)
El imperio que ha creado es de un gran refinamiento cultural. Su reino se ganó duramente. La lucha del hombre por la consciencia comporta esfuerzos sobrehumanos pues la Madre Naturaleza guarda su reino celosamente.
El Número 4 sugiere que su perspectiva abarca las 4 dimensiones de la vida. Simboliza plenitud y equivale a la ley y el orden. No sólo marca el fin de un ciclo, sino que nos provee la fuerza necesaria para el inicio de uno nuevo.
Con el Número 4 concluye la fase de la creación iniciando al mismo tiempo un nuevo tipo de creación: la civilización. Es el resultado de todo lo que ha pasado con anterioridad y es, a la vez, la promesa de un crecimiento enteramente nuevo.
El espíritu conductor del Emperador nos ayuda a examinar las realidades de nuestra condición humana y a relacionarnos con ella de manera consciente y creativa.
El Emperador proporciona permanencia, estabilidad y perspectiva.
El Emperador y La Emperatriz son, como su nombre indica, una pareja unida. Uno no puede actuar creativamente sin la otra.
El Emperador reina a través del Logos y del pensamiento; La Emperatriz está conectada con el Eros y con el sentimiento. (LOGOS: aquello a través de lo cual se expresa el pensamiento interior)
Para El Emperador, el hecho objetivo es la verdad, para La Emperatriz lo primordial es el hecho interior.
El Emperador puede considerarse como el principio activo masculino, que ha venido a poner orden en el jardín de La Emperatriz.
Es el arquetipo del Padre, se inicia la ley masculina del espíritu sobre la naturaleza. Esta ley es la encarnación del Logos o principio racional. Éste ordena nuestros pensamientos y energías conectándolos con la realidad de manera práctica.
Su postura es de paz, donde no espera ataque del exterior ni traición del interior (no lleva espada)
El imperio que ha creado es de un gran refinamiento cultural. Su reino se ganó duramente. La lucha del hombre por la consciencia comporta esfuerzos sobrehumanos pues la Madre Naturaleza guarda su reino celosamente.
El Número 4 sugiere que su perspectiva abarca las 4 dimensiones de la vida. Simboliza plenitud y equivale a la ley y el orden. No sólo marca el fin de un ciclo, sino que nos provee la fuerza necesaria para el inicio de uno nuevo.
Con el Número 4 concluye la fase de la creación iniciando al mismo tiempo un nuevo tipo de creación: la civilización. Es el resultado de todo lo que ha pasado con anterioridad y es, a la vez, la promesa de un crecimiento enteramente nuevo.
El espíritu conductor del Emperador nos ayuda a examinar las realidades de nuestra condición humana y a relacionarnos con ella de manera consciente y creativa.
El Emperador proporciona permanencia, estabilidad y perspectiva.
El Emperador y La Emperatriz son, como su nombre indica, una pareja unida. Uno no puede actuar creativamente sin la otra.
El Emperador reina a través del Logos y del pensamiento; La Emperatriz está conectada con el Eros y con el sentimiento. (LOGOS: aquello a través de lo cual se expresa el pensamiento interior)
Para El Emperador, el hecho objetivo es la verdad, para La Emperatriz lo primordial es el hecho interior.
[3] LA EMPERATRIZ (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
La Emperatriz y La Sacerdotisa representan diferentes aspectos del "principio femenino".
La Sacerdotisa representa la femineidad espiritual, mientras que a La Emperatriz se le asigna el gobierno sobre el reino de lo mundano.
Una de sus principales características es conectar el cielo con la tierra, el espíritu con la materia.
Se rige más por la intuición que por las leyes que hicieron los hombres. Su dominio es flexible.
El poder del amor es para ella más querido que el amor al poder.
Los brazos de La Emperatriz están más abiertos que los de La Sacerdotisa, indicando una naturaleza más extrovertida.
En esta carta se concreta el poder creativo de La Sacerdotisa (gestación) ya que La Emperatriz conecta con la vegetación.
La Sacerdotisa sirve al espíritu; La Emperatriz hace que el espíritu se cumpla.
La Sacerdotisa es paciente y espera; La Emperatriz es acción y cumplimiento.
La Sacerdotisa es regida por el amor; La Emperatriz gobierna por amor.
La Sacerdotisa guarda algo antiguo; La Emperatriz revela algo nuevo.
La Emperatriz es Madonna y Reina Madre.
Una de las funciones principales de La Emperatriz es conectar las energías primarias del YIN y el YANG y darles cuerpo.
La Gran Madre no es siempre la Buena Madre. En algunos cuentos aparece como la reina malvada, la madrastra, etc...
El aspecto negativo aparece cuando, sedienta de poder, se convierte en devoradora de hombres. Su fuerza ya no es el sutil poder del amor; se transforma en el ambicioso amor al poder.
La Emperatriz y La Sacerdotisa representan diferentes aspectos del "principio femenino".
La Sacerdotisa representa la femineidad espiritual, mientras que a La Emperatriz se le asigna el gobierno sobre el reino de lo mundano.
Una de sus principales características es conectar el cielo con la tierra, el espíritu con la materia.
Se rige más por la intuición que por las leyes que hicieron los hombres. Su dominio es flexible.
El poder del amor es para ella más querido que el amor al poder.
Los brazos de La Emperatriz están más abiertos que los de La Sacerdotisa, indicando una naturaleza más extrovertida.
En esta carta se concreta el poder creativo de La Sacerdotisa (gestación) ya que La Emperatriz conecta con la vegetación.
La Sacerdotisa sirve al espíritu; La Emperatriz hace que el espíritu se cumpla.
La Sacerdotisa es paciente y espera; La Emperatriz es acción y cumplimiento.
La Sacerdotisa es regida por el amor; La Emperatriz gobierna por amor.
La Sacerdotisa guarda algo antiguo; La Emperatriz revela algo nuevo.
La Emperatriz es Madonna y Reina Madre.
Una de las funciones principales de La Emperatriz es conectar las energías primarias del YIN y el YANG y darles cuerpo.
La Gran Madre no es siempre la Buena Madre. En algunos cuentos aparece como la reina malvada, la madrastra, etc...
El aspecto negativo aparece cuando, sedienta de poder, se convierte en devoradora de hombres. Su fuerza ya no es el sutil poder del amor; se transforma en el ambicioso amor al poder.
[2] LA SACERDOTISA (Según Carl Jung)
ASPECTOS ARQUETÍPICOS
Es el símbolo del principio YIN, o aspecto femenino de la divinidad.
Representa el poder espiritual que está más allá de su persona individual.
El "arte de hacer niños" es el poder secreto de la mujer y también su pública debilidad. Ella es vehículo de transformación.
Esta mujer no emprende ninguna acción para conocer su destino, pues la esencia de lo femenino es la RECEPTIVIDAD. Ella no escoge, es escogida.
Acepta su destino y servirá al espíritu con humildad.
Conecta el consciente con el inconsciente, uniéndolos de modo práctico.
Fertilidad, organización instintiva y alimento lleno de poder vital.
Simboliza refinamiento y espiritualización de la naturaleza instintiva.
Su libro indica comprensión y tradición.
Gobierna por la lenta persistencia, el amor y la paciencia femenina.
Su esencia es la paradoja. Ella abarca todo, abrazando ambas cosas, el bien y el mal, incluso la vida y la muerte.
La magia de La Sacerdotisa está velada y oculta como su cabello. La naturaleza de su magia le queda oculta incluso a ella (inconsciente)
La naturaleza de la mujer es lunar, cambiante como la luna que lo mismo puede dar la vida que traer inundaciones o sequías.
El elemento con el que conecta es el agua: poder de recibir, producir y también construir.
El acto creativo de la memoria es un atributo especial del principio femenino. Está siempre coloreado por la emoción.
La Sacerdotisa y La Emperatriz juntas encarnan el principio femenino. Presiden conjuntamente los cuatro misterios femeninos: la formación, la preservación, la alimentación y la transformación.
Mantiene los brazos en una postura cerrada, en ademán de proteger el secreto de su cuerpo.
La Sacerdotisa sirve al espíritu, La Emperatriz hace que el espíritu se cumpla.
La Sacerdotisa es regida por el amor, La Emperatriz gobierna por amor.
La Sacerdotisa guarda algo antiguo (Libro de las Profesías). La Emperatriz revela algo nuevo (lleva a término esas profesías)
Es el símbolo del principio YIN, o aspecto femenino de la divinidad.
Representa el poder espiritual que está más allá de su persona individual.
El "arte de hacer niños" es el poder secreto de la mujer y también su pública debilidad. Ella es vehículo de transformación.
Esta mujer no emprende ninguna acción para conocer su destino, pues la esencia de lo femenino es la RECEPTIVIDAD. Ella no escoge, es escogida.
Acepta su destino y servirá al espíritu con humildad.
Conecta el consciente con el inconsciente, uniéndolos de modo práctico.
Fertilidad, organización instintiva y alimento lleno de poder vital.
Simboliza refinamiento y espiritualización de la naturaleza instintiva.
Su libro indica comprensión y tradición.
Gobierna por la lenta persistencia, el amor y la paciencia femenina.
Su esencia es la paradoja. Ella abarca todo, abrazando ambas cosas, el bien y el mal, incluso la vida y la muerte.
La magia de La Sacerdotisa está velada y oculta como su cabello. La naturaleza de su magia le queda oculta incluso a ella (inconsciente)
La naturaleza de la mujer es lunar, cambiante como la luna que lo mismo puede dar la vida que traer inundaciones o sequías.
El elemento con el que conecta es el agua: poder de recibir, producir y también construir.
El acto creativo de la memoria es un atributo especial del principio femenino. Está siempre coloreado por la emoción.
La Sacerdotisa y La Emperatriz juntas encarnan el principio femenino. Presiden conjuntamente los cuatro misterios femeninos: la formación, la preservación, la alimentación y la transformación.
Mantiene los brazos en una postura cerrada, en ademán de proteger el secreto de su cuerpo.
La Sacerdotisa sirve al espíritu, La Emperatriz hace que el espíritu se cumpla.
La Sacerdotisa es regida por el amor, La Emperatriz gobierna por amor.
La Sacerdotisa guarda algo antiguo (Libro de las Profesías). La Emperatriz revela algo nuevo (lleva a término esas profesías)
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