EL LABRADOR (Arcano Menor Nº 23 - TAROT EGIPCIO)

Sobre un fondo de color azul (Ilusión. La profundidad del mundo inmaterial, la vida interior, el infinito, la verdad eterna e inmortal) aparece en primer término la letra hebrea Tav (Se corresponde con la letra latina T)
En el centro el símbolo del espacio cubierto: Representa el aliento de la vida, de la morada y el hogar.
 En la parte central superior se ve en primer lugar un arco (reflejo de protección, felicidad y contento, de la entrada de lo nuevo, de victoria sobre las adversidades y los enemigos) bajo el cual hay una grulla (signo de ascenso espiritual, de lealtad, fidelidad, bienestar, prosperidad, buena fortuna, observación, discresión y cautela)
Debajo aparece el labrador en su tarea de abrir surcos en la tierra dirigiendo el arado, preparando así la tierra para que dé sus frutos a futuro. Tiran del arado dos bueyes, símbolo del esfuerzo cotidiano, la energía, la fortaleza, el espíritu de sacrificio y la paciencia.
El arado es de color verde (Fecundidad y poder de procreación) y los bueyes son de color anaranjado (energía, alegría, felicidad, atracción, creatividad)
Debajo encontramos el símbolo del Dios Atén (La fuerza vital y creadora del universo, el dios creador de todas las cosas, que regalaba vida. El poder vital que animaba y alimentaba todo lo que había en la Tierra. Ofrece ayuda, protección y bendiciones)
El planeta que representa esta carta es Mercurio: Representa los principios de la comunicación, la mentalidad, los patrones de pensamiento, la racionalidad y el razonamiento, la adaptabilidad y la variabilidad. Rige la enseñanza y la educación, el entorno inmediato de los vecinos, hermanos y primos, el transporte en distancias cortas, los mensajes y las formas de comunicación tales como correo, correo electrónico y teléfono, los periódicos, el periodismo y la escritura, habilidades de recopilación de información y destreza física.
Es el planeta de la expresión cotidiana y las relaciones. La acción de Mercurio es tomar las cosas aparte y volver a ponerlas juntas de nuevo. Se trata de un planeta oportunista, decididamente sin emoción (la que corresponde a la Luna) y con mucha curiosidad.

Del otro lado y en primer término, la letra T (que se corresponde con la letra hebrea Tav): Última letra del alfabeto hebreo, Tav representa la culminación de la creación y todas las cosas creadas. Es la culminación de una enseñanza, una iniciación, un paso hacia perfección. Es el resumen de todo en el Todo, la ciencia integral de lo absoluto, el misterio revelándose directamente al alma. Es también la cruz que simboliza el camino completo y la meta.

Tav es la absoluta perfección de la creación, lo que permite al aliento dinámico de Shin producir la diversidad de formas. Es la verdad, la perfección y la culminación de un proyecto. Esta carta se opone a la posibilidad de excluir un acto, y esto hace que el futuro y el destino se hagan presentee. Notemos que las tres últimas letras del alfabeto hebreo forman la palabra “rishet” que significa: entrecruzarse, mostrando la creación completa, formada y estructurada.

Finalmente, el número 5 (23 → 2+3=5): Este número representa el aspecto mental de la naturaleza humana. Signo de la acción y la inquietud. Es el símbolo de la libertad, la adaptabilidad, el espíritu viajero y aventurero, pero también de la inconsistencia y del abuso de los sentidos. Expansivo y sociable, de nuevas y visionarias ideas; de pensamientos rápidos, polifacético, curioso y explorador; ingenioso a la hora de utilizar la libertad de forma constructiva.
Cambios que traen frutos. Crecimiento espiritual.
También es el número de la fortuna, la magia y la aventura. Son personas que les atrae lo desconocido, lo extraño, lo misterioso.
En el lado negativo, demasiada inquietud, a veces descontento e insatisfecho, de temperamento tenso, suele tomar muchas decisiones precipitadas, impaciente, falto de aplicación a los temas.
El Labrador en el acto de cultivar la tierra y su conciencia. Simboliza la virtud humana de la propia realización.
Está asociado a la acción del planeta Mercurio, la letra T y el número 5. Representa la inteligencia elementar en su labor de conocer y aprovechar los frutos de la experiencia.
"Muela mi molino harina para mí y harina para el vecino"
El Labrador es un hombre trabajador, esforzado y metódico. Se concentra en su labor, no dispersa sus esfuerzos y así logra ser más eficaz y productivo. Es justamente la virtud de alcanzar la autorrealización a través del trabajo y el esfuerzo humano.
Este Labrador representa la aplicación de lo aprendido, la experiencia puesta a su servicio y en beneficio de su desarrollo personal.
Es el conocimiento, la conciencia y la comprensión de su propia realidad y, por tanto, la capacidad de actuar correctamente sobre ella.

Esta imagen en conjunto habla de prosperidad, de protección, de crecimiento, de confianza en que lo que se cosecha se verá recompensado a la hora de la siembra. Los bueyes pueden representar el esfuerzo, la paciencia, el sacrificio y la constancia. También la ayuda que el labrador recibe cuando la necesita porque sabe ganarse la confianza y el reconocimiento.

Estos conceptos son los que debemos usar y adaptar convenientemente al momento de la lectura de las cartas, según corresponda a una posición referida al trabajo, a lo sentimental, al pensamiento, al pasado, al futuro o a lo que ocasionalmente represente. Por supuesto que también dependerá de las cartas que la rodeen y de la sensibilidad e intuición de cada tarotista...
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NOTA: Las definiciones de CONCEPTO, ATRIBUTO Y AXIOMA fueron tomados del libro La Cabala de Predicción de J. Iglesias Janeiro

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